I DO

 

 

Me caso en setiembre. Luego de diez años (sí, diez) de enamorada, ahora soy novia. Él, publicista recontra creativo, me dejó pistas por la ciudad con carteles y claves para llegar a un lugar mágico donde se arrodilló (todo old fashion, me encantó)… yo también me arrodillé de la felicidad y no podía dejar de llorar, hasta el punto que me dijo “amor, me estás preocupando”, ja.

No tengo mi vestido. Lo compraré en NY, mi ciudad favorita donde me espera mi gemela. Tanto la bella familia de mi novio como la mía están recontra emocionadas y yo más. Creo fielmente que la ilusión de una novia se esconde según la personalidad y la mía está a flor de piel (ya habrá un post sobre los detalles de la boda porque quiero que me acompañen) y si no fuera por mi wedding planer, ahorita no estaría escribiendo, ja. Lo que me queda claro es que, al margen de la locura del rush que implica casarse, lo más importante son los sentimientos y no hay que olvidarlos. Inspírate.

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